Escrito por Manolo Rodríguez / @tabdeportes 12 de mayo de 2026
Hollywood está temblando. Los Angeles Lakers acaba de quedar eliminado de los playoffs y ahora enfrenta el verano más importante de la última década. La sensación dentro de la franquicia es clara: el ciclo de LeBron James podría estar llegando a su final.
Con ocho agentes libres, contratos por decidir y una plantilla llena de dudas, todo apunta a que el proyecto comenzará oficialmente alrededor de Luka Dončić, quien ya quedó establecido como la nueva cara de la organización hasta 2028.
Pero antes de cualquier movimiento, los Lakers necesitan resolver el tema más delicado: LeBron. El veterano puede convertirse en agente libre y, según reportes, solo seguiría en un equipo que tenga posibilidades reales de campeonato. Si Los Ángeles no le convence con un proyecto ganador, su salida podría convertirse en una realidad histórica.
Mientras tanto, otro nombre está tomando fuerza como prioridad absoluta: Austin Reaves. El escolta viene de la mejor temporada de su carrera y varios equipos ya preparan ofertas millonarias para intentar arrebatárselo a los Lakers. Dentro de la organización entienden que perderlo sería un golpe durísimo para el futuro inmediato de la franquicia.

También aparece el caso de Rui Hachimura, quien explotó ofensivamente en los playoffs y ahora podría recibir contratos importantes en el mercado. Su rendimiento en postemporada lo convirtió en uno de los jugadores más eficientes desde la línea de tres en la historia reciente de la NBA.
Y mientras algunos nombres podrían quedarse, otros parecen tener un pie afuera. Deandre Ayton dejó dudas en playoffs, Marcus Smart podría entrar en conversaciones de cambio y piezas como Luke Kennard, Jaxson Hayes y Maxi Kleber no tienen asegurado su regreso.
La misión de Rob Pelinka ahora es clara: construir un equipo más joven, atlético y dominante alrededor de Luka. El problema es que el tiempo corre… y el margen de error es mínimo.
Los Lakers tienen dinero, selecciones de draft y flexibilidad. Pero también tienen presión, incertidumbre y la posibilidad real de ver terminar oficialmente la era LeBron en Los Ángeles.
Y cuando eso pase, la NBA cambiará por completo.