Por Yenni Torres
Inter Miami volvió a dejar dudas. En un partido donde tuvo el control y las oportunidades, terminó empatando 2-2 ante New York Red Bulls en casa… y con sensación de derrota.
El equipo de Messi dominó gran parte del juego, pero la falta de contundencia y errores defensivos volvieron a pasar factura. NY Red Bulls, con muy poco, fue letal.
Jorge Ruvalcaba abrió el marcador temprano, pero Miami respondió justo antes del descanso con Mateo Silvetti. En la segunda mitad, Germán Berterame —con asistencia de Lionel Messi— parecía encaminar la victoria… hasta que Adri Mehmeti apareció para empatar en el minuto 77.
Messi, como siempre, fue el cerebro del equipo. Generó, asistió y controló el ritmo, pero otra vez quedó claro que no puede hacerlo todo solo.
Inter Miami tuvo más posesión, más tiros y más control… pero no supo cerrar el partido.
El dato lo resume todo: 16 tiros de Miami vs 5 de NYRB… mismo resultado en goles.
Este equipo crea, domina… pero no define. Y atrás, sigue regalando demasiado.
La realidad empieza a ser preocupante: mucho talento, pero poca contundencia.
Y la pregunta ya está sobre la mesa: ¿hasta cuándo puede Inter Miami depender solo de Messi para competir?












