El mercado automotriz no perdona. Mientras algunos modelos vuelan de los lotes como pan caliente, otros acumulan polvo en las salas de exhibición como si fueran piezas de museo. Y no, no estamos hablando de autos raros, de edición limitada o de superdeportivos que solo tres millonarios pueden comprar. Hablamos de vehículos que hoy mismo puedes encontrar en el sitio oficial de sus fabricantes, disponibles, listos para ser tuyos, y aun así… nadie los quiere.
Los reportes del primer trimestre de 2026 ya están sobre la mesa, y el panorama para varios modelos es, para decirlo con elegancia, devastador. En TAB.Cars hicimos el trabajo sucio: revisamos los números de ventas y armamos la lista de los autos que menos se están vendiendo en lo que va del año. La pregunta que nos lanzamos es la misma que se estarán haciendo en las juntas directivas de estas marcas: ¿estos carros merecen ese fracaso, o hay gemas escondidas que el público simplemente no está viendo?
AUDI, EL REY DEL ABANDONO ELÉCTRICO
Si hay una marca que domina esta lista de los olvidados, es Audi, y lo más llamativo es que su colapso tiene nombre y apellido: eléctricos. Cuatro de sus modelos aparecen en el top 10 de los peores vendedores del Q1 2026, y todos cuentan una historia muy similar.
El caso más extremo es el Audi Q4 E-Tron, con apenas 6 unidades vendidas en todo el trimestre. Seis. No es un error tipográfico. Un SUV eléctrico premium, con tecnología de punta, diseño moderno y el escudo de los cuatro aros… vendido en cantidades que muchos vendedores independientes superan en un fin de semana. Justo detrás llega su hermano mayor, el Audi Q6 E-Tron, con 9 unidades. Nueve. Prácticamente un empate en el fracaso.

Luego está el veterano de la familia, el Audi E-Tron, con 63 unidades. Este fue el primer gran apuesta eléctrica de Audi en el mercado americano, y hoy sobrevive en los números como una reliquia que nadie termina de enterrar ni de comprar. Y cerrando la representación alemana, el Audi A8 —la berlina de lujo insignia de la marca— con 201 unidades. En ese segmento ultrapremium, 201 unidades en tres meses no es catastrófico per se, pero cuando lo comparas con lo que mueven BMW Serie 7 o Mercedes Clase S, el número duele.
¿Qué está pasando con Audi? La marca lleva años navegando en aguas turbias: precios que pelean con Mercedes y BMW, interiors trabajados, tecnología de primer nivel… pero algo en la ecuación no está cerrando. El cliente llega, mira, y se va a otro lado. Y en el mundo eléctrico, ese problema se multiplica.
EL FIAT 500E Y EL JEEP WAGONEER S: STELLANTIS EN APUROS
Del lado de Stellantis, dos modelos hacen acto de presencia en esta lista poco envidiable. El Fiat 500E registró 68 unidades en el Q1. Un auto pequeño, urbano, eléctrico, con un diseño adorable que debería enamorar a cualquier ciudad… pero que en el mercado americano simplemente no tiene tracción. El problema del 500E no es el auto en sí —es encantador— es que en Estados Unidos vender un carro pequeño ya es difícil, y vender uno eléctrico pequeño de una marca italiana que muchos asocian con problemas de confiabilidad históricos, es misión casi imposible.

El Jeep Wagoneer S, con 175 unidades, es otra historia. Este SUV eléctrico llegó con toda la fanfarria del mundo, prometiendo reinventar el icónico nombre Wagoneer en formato eléctrico. El resultado: un arranque frío que deja más preguntas que respuestas sobre el futuro eléctrico de Jeep.
TOYOTA Y LEXUS: CUANDO LOS GRANDES TAMBIÉN TROPIEZAN
Que Toyota aparezca en esta lista con dos modelos es, quizás, la sorpresa más grande del reporte. La marca japonesa que durante décadas ha sido sinónimo de demanda constante tiene aquí dos casos que merecen análisis.
El Toyota Mirai, con 63 unidades, sigue siendo el experimento de hidrógeno más visible del mercado, y sigue siendo exactamente eso: un experimento. La infraestructura de carga de hidrógeno en Estados Unidos es tan escasa que comprar un Mirai hoy es básicamente un acto de fe. Es una tecnología fascinante atrapada en un mundo que aún no está listo para ella.

Y luego está el Toyota C-HR, con apenas 13 unidades. Trece. Un crossover compacto de una de las marcas más vendidas del planeta, moviéndose en números que dan vergüenza ajena. El C-HR nunca fue el favorito del mercado americano, y estos números confirman que su despedida está más cerca que nunca.
Del lado de Lexus, el LS —la berlina de lujo máxima de la marca— registró 143 unidades. En ese segmento el volumen nunca es masivo, pero el número refleja una realidad: la berlina de lujo tradicional está en extinción lenta y dolorosa, desplazada por los SUVs de lujo que hoy dominan el deseo del comprador premium.

GENESIS GV60: EL COREANO QUE NADIE VE
Cerrando la lista, el Genesis GV60 con 117 unidades. Genesis es quizás la marca con el producto más injustamente ignorado de esta lista. El GV60 es un SUV eléctrico genuinamente bueno: bien construido, tecnológicamente avanzado, con un diseño que llama la atención y un precio que compite de tú a tú con opciones alemanas. El problema es simple y brutal: nadie conoce Genesis lo suficiente como para confiarle su dinero. Construir una marca de lujo desde cero toma décadas, y Hyundai lo está aprendiendo a golpes con cada trimestre.
¿MERECEN ESTE FRACASO?
La respuesta honesta es: depende. Algunos de estos autos son víctimas de infraestructura inexistente, como el Mirai. Otros son víctimas de percepción de marca, como el Genesis GV60 o el Fiat 500E. Y otros, como los eléctricos de Audi, parecen víctimas de su propio precio y de un mercado que todavía no está convencido de pagar tanto por una batería con cuatro aros.
Lo que sí es seguro: el Q1 2026 dejó expuestos a varios fabricantes. Lo que hagan de aquí a fin de año dirá mucho sobre si tienen la inteligencia para corregir el rumbo, o si simplemente esperarán a que el reloj marque el fin de esos nameplates.
Porque en el mundo automotriz, como en la vida misma, quien no vende, desaparece.
Escrito por Manolo Rodríguez / @tab.cars
28 de abril de 2026

