Escrito por Manolo Rodríguez / @tabdeportes
24 de julio de 2026
¿Quién lo iba a decir? El hombre que ganó más de 52 millones la temporada pasada con los Lakers ahora jugará por 3.9 millones, el mínimo de veterano. LeBron James firmó este viernes con los Philadelphia 76ers un contrato de dos años y 8 millones de dólares, con opción de jugador para el segundo, según reportó Shams Charania de ESPN. A los 41 años, con 42 llegando en diciembre, el Rey arranca su temporada número 24 en la NBA. Él mismo lo dijo en sus redes: este viaje lo hace “una última vez”.
Filadelfia le ganó la puja a más de diez equipos, entre ellos Cleveland, Miami, Golden State y Minnesota. El reclutamiento tuvo nombre y apellido: Tyrese Maxey, Jaylen Brown y Joel Embiid llamaron, insistieron y convencieron. LeBron escribió que cree poder ayudar a convertir a los Sixers en campeones.
Suena hermoso. Pero hay un detalle que nadie en Filadelfia quiere mirar de frente: todo este proyecto descansa sobre las rodillas de un centro de 32 años que lleva una década en la enfermería.
LeBron nunca había apostado así
Repasemos la carrera del Rey por sus pivotes. En su primera etapa en Cleveland tuvo a Zydrunas Ilgauskas, All-Star en 2005 y su compañero más constante de esa era. En Miami, Chris Bosh hizo de centro en las alineaciones pequeñas que ganaron dos anillos, All-Star las cuatro temporadas. En el regreso a Cleveland, Timofey Mozgov y Tristan Thompson anclaron la pintura del campeonato de 2016; Thompson llegó a encadenar más de 440 partidos corridos sin faltar uno solo, una de las rachas de hierro de su generación. En Los Ángeles, Anthony Davis fue el pilar del título de 2020, y también la advertencia de lo que pasa cuando dependes de un grande frágil.
Hubo excepciones, claro. Anderson Varejão casi nunca completó una temporada y Greg Oden apenas jugó 23 partidos en Miami. Pero ninguno de esos era la pieza central del proyecto. Esa es la diferencia ahora: LeBron jamás había apostado un campeonato a un centro con el expediente médico de Joel Embiid.
El expediente que asusta
Los números no necesitan adjetivos. Embiid perdió sus dos primeras temporadas completas por una fractura en el pie que requirió dos cirugías. En 2016-17 jugó 31 partidos antes de romperse el menisco. Entre 2016-17 y 2024 disputó 439 de 660 juegos posibles, un 66.5%. En 2024-25 el desplome fue total: 19 partidos, los Sixers lo apagaron para tratarle la rodilla izquierda, el equipo terminó 24-58 y quedó fuera de playoffs por primera vez en la carrera activa del camerunés. Artroscopia en abril, la segunda operación en esa rodilla en poco más de un año.

La pasada campaña levantó un poco: 38 partidos con 26.9 puntos, 7.7 rebotes y 3.9 asistencias en 48.9% de campo, hasta que una apendicitis y un desgarro en el oblicuo lo frenaron en febrero. En playoffs promedió 24.0 puntos, pero se perdió el Juego 2 ante los Knicks y Filadelfia cayó barrida 0-4. En total, lleva 490 partidos de temporada regular en toda su carrera. Para marzo de 2026 ya había faltado a tantos juegos como los que había jugado.
Hay que decirlo todo: en postemporada Embiid ha respondido. Se ha perdido apenas 11 de 75 partidos posibles, más del 85% jugado, casi siempre con algo roto encima. El corazón no es el problema. El cuerpo es el que vota.
Los números que definen el techo
El BPI de ESPN proyectó antes de 2025-26 que Embiid jugaría 64 partidos, y ese número sostenía un 90% de probabilidad de playoffs, porque los Sixers han clasificado en cada temporada en la que su centro llegó a 50 juegos. Terminó con 38. Ahí está el techo y ahí está el piso, en la misma rodilla.
La plantilla, en papel, es de las que ilusionan. Filadelfia envió a Paul George y capital de draft a Boston por Jaylen Brown, la movida que según Rich Paul, agente de LeBron, cambió el panorama. Con Maxey, Brown, Embiid, VJ Edgecombe y ahora el Rey, es el núcleo más completo del Este después de los Knicks campeones. Pero el papel aguanta todo: estos Sixers fueron 18º en rating neto la temporada pasada, con -0.2.
LeBron, por su parte, viene de 20.9 puntos, 7.2 asistencias y 6.1 rebotes en 60 partidos con 51.5% de campo, su All-Star número 22 al hilo. Sigue siendo un facilitador de élite. Lo que no puede hacer, a los 42, es jugar de pivote 82 noches.
La última bala del Rey ya tiene destino. Lo que no tiene es garantía. Porque la incógnita nunca fue LeBron: se llama rodilla izquierda y carga once años de historial clínico.