Escrito por Manolo Rodríguez / @tabdeportes
19 de junio de 2026
Encendimos la televisión para ver el Mundial 2026 y, antes de fijarnos en el marcador, notamos algo que no podíamos ignorar. Los pies de las estrellas brillaban con un color que tomó por asalto cada cancha de Norteamérica. El rosa llegó, se instaló y convirtió el césped en un espectáculo visual que nadie había visto antes con esta intensidad.
No hablamos de un jugador suelto que decidió arriesgarse con un detalle llamativo. Hablamos de casi todos. Nike, Adidas, Puma, New Balance y Skechers calzaron a sus figuras con distintas tonalidades de rosa vibrante como parte de lanzamientos especiales para la cita mundialista. El resultado es un mar de color que se repite partido tras partido, como si todas las marcas se hubieran puesto de acuerdo en secreto.
Una coincidencia que ya no parece tan coincidencia
Los botines de colores no son nada nuevo en el fútbol moderno, eso lo sabemos. Pero este torneo tiene algo distinto, y los expertos de la industria lo confirman. Lo curioso es que prácticamente todas las grandes marcas aterrizaron en el mismo tono al mismo tiempo.
Ben Warren, fundador de BW Boots UK, una tienda especializada en botines raros y clásicos que abastece a varios jugadores de este Mundial, lo dijo sin filtros. Según él, mucha gente habla de casualidad, pero esto ha pasado demasiadas veces como para creerlo del todo. Marcas diferentes lanzando botines en colores casi idénticos. En los últimos años ya se habían visto modelos parecidos, pero en esta Copa del Mundo el color es, según Warren, prácticamente el mismo.

¿Casualidad pura? No exactamente. Y aquí es donde la historia se pone interesante.
El verdadero motivo detrás del rosa
Resulta que detrás de esta ola hay mucho más que suerte. Hay investigación de mercado, hay datos y hay una palabra que se repite una y otra vez: confianza.
Odinga Nimako, miembro destacado del equipo global de calzado de fútbol de Nike, explicó que la retroalimentación de los atletas fue clave en la decisión. Lo que la marca escuchó, tanto de jugadores como de consumidores, fue claro. En los grandes momentos, los colores brillantes les dan seguridad. Ese fue el punto de partida.
Nike se preguntó cuáles eran los colores más llamativos, esos que amplifican la confianza, y el rosa apareció como uno de los favoritos. Pero no solo por lo vistoso. Según Nimako, el rosa ocupa un lugar único entre los colores atrevidos. Es lo suficientemente fuerte para llamar la atención, pero al mismo tiempo goza de una aceptación amplia entre jugadores y aficionados.
La idea que transmiten los consumidores es casi un reto. Cuando usas un color tan estridente, tienes que ser muy bueno para llevarlo bien. Y sin embargo, el rosa logró algo que otros tonos no consiguen: no se siente demasiado de nicho. Le habla a todo el mundo.
Hay un factor más, y este es puro pragmatismo televisivo. Durante las pruebas de producto, Nike descubrió que el rosa resalta sobre el verde del césped mejor que cualquier otro color. Desde las gradas o frente a la pantalla, la visibilidad está garantizada.
El lado que casi nadie menciona
Pero no todo es brillo y confianza. Hay una desventaja que los puristas del fútbol ya están sufriendo. Cuando casi todos visten botines rosados casi idénticos, dejan de funcionar como identificadores.
Antes, un jugador con tacos de un color neón particular era reconocible al instante. Veíamos el botín moviéndose con el balón y sabíamos quién era sin necesidad de ver su rostro. Ahora, con tantos pies rosados corriendo a la vez, hace falta un segundo extra para identificar a quién estamos mirando. Algo se perdió en el camino.
No todos se subieron a la tendencia, eso sí. La FIFA confirmó que los árbitros deben seguir usando los tradicionales botines negros de Adidas, manteniendo ese look clásico que tanto respeta el reglamento visual del juego.
Y las estrellas, como siempre, tienen sus privilegios. Lionel Messi luce los Adidas blancos y celestes “El Último Tango”, con detalles dorados. Christian Pulisic representa a Estados Unidos con unos Puma blancos adornados con estrellas azules que evocan la bandera americana. Y Cristiano Ronaldo, fiel a su grandeza, prepara un diseño Nike completamente dorado para celebrar su sexta participación mundialista.
¿Cuánto durará la fiebre rosada?
Aquí viene el dato que pondrá a pensar a muchos. Esta moda tiene fecha de caducidad. Los jugadores están obligados por contrato a usar los botines que les entregan sus patrocinadores, y las marcas renuevan sus paletas de color durante todo el año.
Según Warren, cuando arranque una nueva temporada, hacia finales de julio, llegará un color nuevo. El rosa habrá tenido su momento de gloria, y otra tonalidad tomará el relevo. Disfrutemos el espectáculo mientras dure, porque en el fútbol nada es eterno, ni siquiera una moda que parecía imparable.