La NBA está más cerca que nunca de cambiar su mapa. La Junta de Gobernadores dio luz verde para iniciar oficialmente el proceso de exploración de expansión, y todo indica que Las Vegas y Seattle son las ciudades elegidas para dar el próximo gran paso.
El movimiento no es menor. La liga comenzará un proceso de evaluación que incluye análisis financieros exhaustivos a grupos interesados, con cifras que ya están dando de qué hablar. Se proyecta que cada nueva franquicia podría costar entre 7 y 10 billones de dólares, lo que convertiría esta expansión en una de las más caras en la historia del deporte.
Seattle aparece como favorito natural. La ciudad perdió a los SuperSonics en 2008, y desde entonces ha sido considerada como una plaza lista para regresar a la NBA. Por otro lado, Las Vegas ha construido un argumento sólido en los últimos años, sumando franquicias de NFL, NHL y WNBA, y posicionándose como uno de los mercados más atractivos del momento.
Aunque todavía no hay una aprobación final ni fecha oficial, el proceso ya está en marcha y podría llevar a la liga a expandirse por primera vez desde 2004.
La NBA no solo está evaluando ciudades… está redefiniendo su futuro.
Pero lo que muchos ya se preguntan es esto: ¿qué impacto tendrá esta expansión en el balance de poder dentro de la liga?