La posibilidad de ver nuevas franquicias en la NBA ya no suena lejana. La liga evalúa oficialmente añadir equipos en Seattle y Las Vegas para la temporada 2028-29, y con eso vendría uno de los procesos más interesantes del deporte: el Draft de Expansión.
El modelo más cercano es el de 2004 con los Bobcats, y todo apunta a que la liga repetiría una estructura similar, con ajustes modernos.

Cada equipo de la NBA podría proteger hasta 8 jugadores, dejando al resto disponibles. Eso abre la puerta a decisiones incómodas: contratos pesados, jóvenes en desarrollo o veteranos clave podrían quedar expuestos.
Las nuevas franquicias tendrían la oportunidad de seleccionar un jugador por equipo, pero con una regla clara: no pueden tomar más de uno del mismo equipo. Si Seattle y Las Vegas entran juntos, lo más probable es que se alternen picks y cada uno arme un roster de aproximadamente 15 jugadores.
Aquí es donde todo se pone interesante. Equipos podrían dejar jugadores importantes sin proteger para liberarse de contratos, mientras que las franquicias nuevas tendrían que balancear talento vs. salario, ya que comenzarían con un tope salarial reducido en sus primeros años.
Además, jugadores en situaciones especiales —como agentes libres restringidos o contratos two-way— podrían cambiar completamente de estatus, lo que añade más drama al proceso.
Históricamente, este tipo de draft no crea contendores inmediatos… pero sí puede cambiar el destino de jugadores olvidados y crear nuevas estrellas inesperadas.
La NBA está más cerca que nunca de expandirse, pero la verdadera pregunta es otra: ¿qué equipo podría perder a una estrella inesperada en este proceso?