Toronto tiene un problema que no es menor: gastó $18.7 millones de dólares en José Berríos esta temporada, y el as boricua todavía no ha lanzado un juego oficial. La pregunta que ronda a los Blue Jays en estos días no es si Berríos regresa, sino cuándo y en qué condiciones hacerlo sin arriesgar lo que ya costó tanto recuperar.

La franquicia canadiense necesita respuestas, y el dominicano —perdón, el puertorriqueño— las está dando sobre el montículo, aunque no con la claridad que todos quisieran ver.

El ensayo en Buffalo dejó dudas, pero también algo positivo

El último turno de Berríos con el Triple-A Buffalo no fue lo que los fanáticos de Toronto esperaban. Cuatro innings lanzados, cinco carreras limpias permitidas, cinco hits, dos boletos. El resultado sobre el marcador fue un golpe a la confianza, pero el panorama no es tan oscuro como parece a primera vista.

Lo importante es que Berríos llegó a las 70 pitchadas. Eso lo estira y lo acerca a estar listo para el ritmo de una apertura en Grandes Ligas. Y más relevante aún: la fractura de estrés en el codo derecho que lo mandó a la lista de lesionados no parece estar dando señales de problema. Eso, en el mundo de los lanzadores, vale oro.

Los Blue Jays van a tener una conversación directa con el derecho de 30 años para medir cómo se siente antes de tomar la decisión final. Aquí no se juegan con el brazo de su hombre bandera.

¿Berríos o Lauer? La decisión que define el lunes ante los Rays

El duelo del lunes contra los Tampa Bay Rays se convierte en el primer escenario donde los Blue Jays tienen que apostar. Y las opciones sobre la mesa son dos: el propio Berríos o Eric Lauer.

Según lo que ha reportado Rotowire, Berríos podría tener ventaja en esta competencia interna, y la razón es más estratégica que técnica. Lauer ha estado trabajando desde el bullpen, y esa dinámica de relevista modifica su preparación para asumir un rol de abridor de manera inmediata. No es imposible, pero tampoco es lo ideal cuando tienes a Berríos disponible y queriendo demostrar que está de vuelta.

El pitcheo de Toronto necesita estabilidad. La rotación ha navegado aguas revueltas esta temporada y la vuelta del veterano sería más que un refuerzo técnico, sería un mensaje al vestuario y a la afición de que el barco está enderezándose.

18.7 millones de razones para no apresurarse

El contrato de Berríos no es un detalle menor en esta discusión. Toronto está pagando casi 19 millones de dólares por un lanzador que todavía no ha debutado esta campaña. La presión institucional existe, aunque en público nadie en la organización lo admita directamente.

Pero esa misma inversión es la que obliga a los Blue Jays a ser inteligentes. No tiene sentido apresurar a un lanzador que viene de una fractura de estrés solo para cumplir con el calendario si eso arriesga perderlo por el resto del año. La decisión del lunes tiene que surgir de la medicina y del propio Berríos, no del balance contable.

Si el cuerpo médico da el visto bueno y el mismo lanzador confirma que se siente bien en ese diálogo que tendrán con él antes del partido, Toronto tiene todo para activarlo. Los números en Buffalo no fueron brillantes, pero los parámetros físicos están apuntando en la dirección correcta.

Lo que viene para Toronto

Los Blue Jays están en un momento de la temporada donde cada decisión pesa. Enfrentar a Tampa Bay sin una rotación afinada es jugar en desventaja. Los Rays han sido históricamente un dolor de cabeza para cualquier equipo, y Toronto sabe que necesita llevar su mejor carta al montículo si quiere salir con resultado positivo.

La vuelta de Berríos, si se confirma, no será solo un añadido al roster. Será la señal de que los Blue Jays empiezan a recuperar su forma real, la que justifica el dinero invertido y las expectativas de su afición.

Todo apunta al lunes. El reloj corre, el brazo se calienta y Toronto espera la respuesta de su hombre más importante sobre el montículo.

Escrito por Manolo Rodríguez / @tabdeportes 

1 de mayo de 2025

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