Escrito por Manolo Rodríguez / @tabdeportes
21 de abril de 2026
Los Knicks dejaron escapar un partido que tenían en las manos… y ahora todas las miradas apuntan directamente a Mike Brown.
En una derrota cerrada ante Atlanta en el Juego 2, decisiones clave del dirigente terminaron costando caro. La más evidente: no usar un timeout cuando el equipo se estaba cayendo en el clutch… y luego gastarlo en un momento totalmente cuestionable con Jalen Brunson en transición.
El resultado fue crítico. En los últimos segundos, Nueva York no tenía tiempos muertos para organizar la última jugada.
Pero eso no fue todo.
Brown también tomó una decisión que dejó a muchos sin explicación: sentar al mismo tiempo a Brunson y Karl-Anthony Towns por largos tramos del juego. En playoffs. En un partido cerrado. El impacto fue inmediato… y decisivo.
Mientras tanto, del otro lado, CJ McCollum se robó el show.
El veterano de 34 años fue el cierre perfecto para Atlanta, anotando en momentos claves y cargando la ofensiva en el clutch. En los últimos minutos del juego, prácticamente decidió el partido con su producción.
Con 58 puntos en los primeros dos juegos de la serie, McCollum está jugando a otro nivel… y eso debería preocupar seriamente a Nueva York.
Porque ahora el problema no es solo una derrota… es la forma en que se perdió.
Y la gran pregunta ya está en el aire: ¿le está costando la serie a los Knicks las decisiones de su propio coach?