Escrito por Manolo Rodríguez / @tabdeportes
Pasé los últimos 7 días manejando el Ford Maverick Lobo 2026 y hay algo que tengo claro desde el primer día: esto no es una pickup tradicional… es un experimento que sí funciona.
Si vienes de manejar carros como un GTI, WRX o Civic Si, pero necesitas la utilidad de una pickup, este Maverick es probablemente el punto medio más interesante que he probado en mucho tiempo.
Mi unidad, en Oxford White con techo negro, tiene presencia. Es una truck pequeña, pero con actitud. Ford bajó la suspensión 0.5 pulgadas al frente y 1 pulgada atrás, y junto a los aros negros de 19 pulgadas, logra una postura más agresiva de lo que uno espera en este segmento.
Pero donde realmente me sorprendió fue manejando.
Debajo del bonete, este Lobo monta el 2.0L EcoBoost turbo de 250 hp y 280 lb-pie de torque, acompañado de AWD con torque vectoring y una transmisión automática de 7 velocidades QuickShift. En mis pruebas, registré un 0-60 mph en 5.9 segundos, convirtiéndolo en el Maverick más rápido que he manejado hasta ahora… incluso 1 segundo más rápido que la versión híbrida AWD que probé este mismo año.

Y sí, se siente así de rápido.
La respuesta es inmediata, el torque entra con fuerza y el comportamiento en curvas está más cerca de un hot hatch que de una pickup. Ahora, siendo honesto, Ford pudo llevar esto más lejos. Le faltan gomas más agresivas, un stance más bajo y un escape con más carácter. Pero eso… el aftermarket lo resuelve fácil.
Por dentro, el enfoque sigue siendo funcional pero mejorado. Los asientos Black Onyx Active son cómodos, con opción de calefacción, y el volante también calefactable suma puntos en uso diario. La nueva pantalla de 13.2 pulgadas es un salto grande frente al sistema anterior, y algo que no esperaba: el espacio trasero es más usable de lo que aparenta.
Ahora, hablemos de números reales.
Ford vendió más de 131,000 unidades del Maverick el año pasado, superando por más de 100,000 unidades al Hyundai Santa Cruz, y todo apunta a que este año podrían acercarse a las 150,000 unidades. Eso no es casualidad… es producto de una fórmula que conecta con lo que la gente realmente necesita.
En precio, sigue siendo competitivo. El Maverick arranca en poco más de $28,000, pero este Lobo con paquete 702Aque probé sube hasta $42,495. Y aún así, por lo que ofrece en desempeño, utilidad y tecnología, sigue siendo una propuesta difícil de ignorar.
Después de una semana con él, mi conclusión es simple: el Maverick Lobo no intenta reemplazar un deportivo… pero te hace cuestionar si realmente necesitas uno.
Y hay un detalle en esta versión que podría cambiar cómo Ford posiciona esta pickup en el futuro.










