Por Manolo Rodríguez / TAB Deportes · Oct 27, 2026 

HOUSTON. Al medio tiempo, el Toyota Center tenía razones para preocuparse. Atlanta se fue al descanso arriba 66-63, con 49% de tiro de campo y CJ McCollum cómodo. Veinticuatro minutos después, los Rockets habían ganado 120-110, barrido la serie de ida y vuelta contra los Hawks y sumado una cifra que esta franquicia no veía desde 2014: cuatro victorias sin derrota para abrir la temporada.

El cambio se cocinó en el tercer cuarto. Houston lo ganó 28-19 y Atlanta tiró para 32% en ese periodo.

La defensa que cambió en el camerino

Udoka no escondió lo que vio en la primera mitad. Según el coach, su equipo corría detrás de los Hawks sin físico ni comunicación, perdía a McCollum y regalaba tiros abiertos en transición, y eso fue el tema en el medio tiempo. La corrección fue sencilla: regresaron a una cobertura más tradicional con Sengun como centro.

Los números respaldan el ajuste. McCollum, que tenía 15 puntos con 6 de 8 al descanso, anotó apenas cinco en la segunda mitad con 2 de 8. Jalen Johnson se fue 2 de 6 después del intermedio. Atlanta cerró con 42.9% de campo y 11 de 39 en triples.

Sengun, 29-9-9 y seis robos

El turco abrió la noche con un triple y luego tomó 14 tiros, todos en la pintura, de los cuales metió 10. Terminó con 29 puntos, 9 rebotes, 9 asistencias, 6 robos y 11 de 15 de campo, con +29 en cancha, el mejor de cualquier jugador en el partido. Udoka lo describió como el que cargó al equipo en el tercer cuarto y se refirió a él como un perro en la pintura. 

Kevin Durant tuvo su propia lectura sobre por qué las defensas insisten en marcar a Sengun uno contra uno: “Deben haber leído muchos artículos malos sobre él este verano”.

Sengun promedia 24.5 puntos con 58% de tiro en cuatro juegos, y convierte el 77% cerca del aro, después de 68% y 65% las dos temporadas anteriores. Él mismo le dio crédito a Fred VanVleet: con Fred subiendo el balón, Sengun agarra el rebote, se lo entrega y corre a su posición, lo que le ahorra energía. 

Durant aportó 22 puntos, 9 rebotes, 4 tapones y 9 de 10 en tiros libres.

La corrida que liquidó el juego

Un 7-0 de Atlanta, con triple de Nickeil Alexander-Walker, puso el juego 95-93 temprano en el cuarto periodo. Houston contestó con un 14-0, con triples de Reed Sheppard y Tari Eason, para el 109-93 con menos de siete minutos por jugar. Luego vino un 8-0 más que estiró la ventaja a 117-95. La máxima diferencia llegó a 22.

Sheppard terminó con 13 puntos (5 de 12, 2 de 7 en triples), 4 asistencias y 2 robos. Como Udoka pidió antes del juego, siguió tirando aunque el tiro de tres no entraba con regularidad. Seis de sus puntos llegaron en contraataque.

Jabari Smith Jr. firmó doble-doble con 16 puntos, 12 rebotes (líder del equipo) y 5 asistencias, con +12 en cancha.

Correr como identidad

Houston anotó 26 puntos en contraataque con 10 de 11 en esas jugadas, y 64 puntos en la pintura. El equipo promedia 21.5 puntos de transición por juego, tercero en la liga, después de 14 por juego la temporada pasada. Udoka atribuyó la mejora a más confianza de sus jugadores con el manejo y el pase, y a tener más opciones para encabezar el contraataque.

Lo que no puede repetirse

Houston perdió 22 balones y los Hawks los convirtieron en 32 puntos. Sengun solo tuvo 6 pérdidas. Desde el perímetro, el equipo tiró 8 de 27 (29.6%). Contra Milwaukee y Oklahoma City en los próximos cinco días, ese margen de error se achica.

El parte médico

Marcus Smart (distensión en el antebrazo) y Steven Adams (lesión muscular en la pierna) se perdieron su segundo juego seguido. Udoka dijo que Smart podría volver en el próximo partido, pero que Adams estará fuera al menos otra semana. 

Los Rockets visitan a los Bucks el miércoles a las 7:00 p.m. hora del centro, el viernes van a Dallas y el sábado reciben al Thunder en el Toyota Center.

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