Escrito por Manolo Rodríguez / @tab.cars · 23 de junio de 2026
Si has andado tratando de comprar un Toyota RAV4 2026 y no encuentras ni uno, relájate: no eres tú, es el mercado entero. La SUV rediseñada está tan caliente que algunos concesionarios tienen cientos de personas formadas en lista de espera, y otros venden cada unidad antes de que el carro toque siquiera el lote. Toyota lo dijo sin maquillaje: están contando el inventario en horas de suministro, no en días. Carscoops
Esa frase la soltó Damon Rose, vicepresidente de ventas de la división Toyota en Norteamérica, y resume perfecto la locura. La tasa de rotación en mayo fue del 97.6 por ciento, es decir, casi todos los RAV4 disponibles para la venta ese mes se vendieron. Para que te des una idea de lo absurdo del número: es prácticamente vender todo lo que entra, apenas entra. ResetEra
Listas de espera de cientos de personas
Los ejemplos están por todos lados. En Longo Toyota, en California, hay más de 800 clientes esperando un RAV4 2026, y la lista sigue creciendo a pesar de que el concesionario entregó más de 200 unidades solo en mayo. En Florida, Earl Stewart Toyota vendió por adelantado cada RAV4 que tenía asignado, semanas o meses antes de que llegaran. La gente compra a ciegas, sin ver el carro en persona. ResetEra
¿El resultado? El 16 de junio, los 1,237 concesionarios Toyota del país tenían en conjunto apenas 967 RAV4 híbridos y 719 híbridos enchufables sin vender. Para una marca de este tamaño, eso es prácticamente nada repartido entre todo Estados Unidos. ResetEra

El problema se lo buscó Toyota solita
Aquí viene lo curioso: la escasez es en buena parte autoinfligida. Toyota pasó meses reconvirtiendo sus fábricas en Japón y Canadá para producir el nuevo RAV4, que ahora es solo híbrido, ya sea autorrecargable o enchufable. Esa pausa para retooling cuidó la calidad, pero dejó a los concesionarios con los estantes vacíos.
El golpe en los números fue brutal. Las entregas del RAV4 en Estados Unidos hasta mayo cayeron 40 por ciento, a 121,605 unidades. No porque nadie lo quiera, sino porque no hay suficientes para vender. Toyota incluso ha estado mandando a los compradores hacia otras opciones híbridas como el Corolla Cross, el Crown Signia, el 4Runner e incluso el bZ eléctrico, para aliviar la presión. ResetEra
Kentucky entra al rescate
La buena noticia llegó esta semana. En junio, la planta de Georgetown, Kentucky, comenzó la producción estadounidense del RAV4 2026, sumando unas 40,000 unidades este año a las líneas ya saturadas de Canadá y Japón. Y no se queda ahí: Toyota planea aumentar esa cifra cerca de un 50 por ciento el próximo año. ResetEraResetEra
Ahora bien, no esperes ver lotes repletos de RAV4 de un día para otro. La mayoría de los RAV4 que se venden en Estados Unidos seguirá saliendo de la planta de Ontario, Canadá, y Kentucky apenas empieza a calentar motores. La realidad es que el inventario seguirá apretado durante meses, no semanas. CarBuzz
Antes de soltar el modelo al público, Toyota tampoco se durmió en la calidad. La compañía acumuló más de 700,000 millas, unos 1,130,000 kilómetros, de manejo en condiciones variadas para depurar cualquier detalle. Buena jugada, aunque eso no borra del todo un par de quejas conocidas: un tren motriz algo ruidoso y un interior que se siente más barato de lo que el precio sugiere. El RAV4 mejoró respecto a la generación anterior, pero perfecto no es. Carscoops
El veredicto TAB
Que un carro se venda en horas en lugar de días es el tipo de problema que cualquier fabricante firmaría con los ojos cerrados. El RAV4 sigue siendo el rey indiscutible de Toyota en Estados Unidos, tanto que como modelo individual le gana en volumen hasta a la F-150 de Ford. Con un precio de arranque de 31,900 dólares y la confianza de siempre en la marca, la demanda no va a frenar pronto.
La pregunta para nuestra comunidad latina, que adora un buen RAV4 por confiable y revendible, es de paciencia. Kentucky ayudará, pero el que quiera uno este año más vale que se anote en la lista ya. Porque al ritmo actual, esperar a “que bajen” no es estrategia: es quedarse a pie.

